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Capturas de ficción

Vinos y música

Vinos y música

Recojo el testigo de L.L. y comienzo a darle vueltas a la asociación de determinados vinos a la música de ciertos compositores u obras. Me parece interesante porque se pueden producir algunos emparejamientos estimulantes. Pongamos por caso a Chopin. Su música para piano es perfecta para pasar un día de lluvia en casa, con la chimenea encendida y con una copa de un vino cálido y acogedor. Una buena elección sería un San Vicente, rioja de tempranillo peludo que resulta sedoso, aromático e íntimo.

A la sensualidad de Stravinsky le iría un vino sexy y descarado, de corte moderno, sabroso. Como Alión, un Ribera del Duero hecho con Tinto Fino por el mismo equipo de Vega Sicilia. Prueben a escuchar La Consagración de la Primavera o El Pájaro de Fuego con una copa de este vino y sabrán de qué les hablo. Otro compositor vinícola es Debussy. Una de mis composiciones preferidas son Los Preludios para piano, y si están interpretados por Krystian Zimerman, mejor. No se me ocurre mejor combinación que estas pequeñas piezas acompañadas por un buen borgoña. Por ejemplo, un Chambertin elegante, sedoso, de un increíble color rojo rubí. Para este vino existen grandes bodegas. Entre mis preferidas se encuentran Armand Rousseau, Jadot o Leroy (este último sólo para bolsillos realmente holgados).

A Brahms le iría perfecto un riesling de Alsacia, un blanco maduro y sabio, de carácter y muy aromático. Zind-Humbrecht podría considerarse una bodega perfecta por la amplia gama de sus vinos y su increíble calidad. O un Clos st. Hune de Trimbach, uno de los riesling más gloriosos que se puedan imaginar.

Wagner es idóneo para un vino mineral, mercurial. Un Priorat. Un Finca Dofí o un Clos Erasmus que te atan a la tierra y te narran sus pasiones. También resultan perfectos los vinos del Ródano francés. Un Hermitage o un Chateauneuf du Pape firmado por Chapoutier, Guigal o Chave ponen los pelos de punta, igual que la música del autor de Tristán e Isolda, que es capaz de generar la mayor de las fascinaciones.

Para acabar una buena velada en compañía de Bach, nada mejor que un exquisito oporto. Un tawny de 10 años en adelante o, si el presupuesto lo permite, un vintage de Taylor's, Dow, Fonseca o Quinta do Noval Nacional. Su complejidad y su riqueza aromática y de sabores enaltecen la aparente simplicidad de la obra del músico barroco alemán.

De todas formas, existen tantas combinaciones como gustos. Prueben y luego me cuentan.

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2 comentarios

a proposito de -

BUEN DÍA CARLOS.
… Ya puestos a jugar, si tuviera que definir al vino con un color, este sin duda, seria el color blanco. La facilidad del color blanco para combinar con el resto de millones de colores, es el símil de la capacidad de combinaciones que el vino tiene para "casar con otros sentidos".
Si en este juego de “maridajes" (viticultura y …) ocurre esto con el sonido (vinos y música), lo mismo ocurre con la literatura…
la cocina…
el sexo…
y el CINE…
propuesta:

http://www.fox.es/cinema/sideways/10009/

muy probablemente este divertido pareo por la cultura del vino atraves de "un viaje festivo a los viñedos del valle de Santa Ynez", es de tu conocimiento, por lo que y sin animo de mostrar capacidades sorpresivas…
propuesta:

http://www.mondovinofilm.com/

No podemos perdernos tremendo trabajo magistral en torno al MUNDO DEL VINO.

Espero que lo disfrutes, si no lo has hecho aún

SALUD.

Anónimo -

Voy a empezar con Chopin y a seguir con la lista, uno a uno. Los vinos también tienen estaciones, como la música?
L.L.
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